Contrato de relevo ¿qué es y cómo ayuda a las empresas?

La experiencia de los empleados en una empresa puede considerarse un activo cuyo valor es incalculable. De hecho, la jubilación, renuncia o despido de un empleado con una larga trayectoria dentro de la organización, puede llegar a ser una pérdida económica importante.

Cada país tiene sus propias regulaciones laborales, pero en el caso de España, existe un acuerdo contractual conocido como contrato de relevo, que resulta muy útil cuando llega el momento de sustituir a un empleado que se está jubilando. Éste se valida en los artículos 12.6 y 12.7 del Estatuto de los Trabajadores y por el Real Decreto Ley 5/2013, donde establece con carácter obligatorio la elaboración de un contrato de relevo para aquellos que se están jubilando antes de los 65 años y 6 meses. 

Ahora, veamos con mucho más detalle en qué consiste este tipo de contrato y todas sus características: 

¿Qué es el contrato de relevo? 

El contrato de relevo está diseñado para permitir la sustitución de un empleado que esté entrando en una jubilación parcial y da lugar a la celebración de dos contratos: uno para la reducción de horas de trabajo de la persona que está solicitando su jubilación y otro de relevo para la persona que estará entrando a ejercer sus funciones.

Características del contrato de relevo 

Cuando una empresa está abriendo un proceso de jubilación parcial en la que se debe celebrar un contrato de relevo, es importante que el relevista sea una persona que se encuentre en desempleo y con total disponibilidad de tiempo. Esto será clave, ya que la meta será que el relevista ocupe de forma permanente e indefinida el puesto que quedará vacante en cuanto la jubilación sea completa.  

Una vez que se haya seleccionado a esta persona como relevista, se hará un contrato siguiendo el modelo oficial. En este modelo deberán ir los datos de la persona que se jubila, especificando la cantidad de horas laborales que se le han reducido y los datos del relevo, con la cantidad de horas laborales que está recibiendo en conjunto con las especificaciones de las tareas del cargo parcial y total. 

En cuanto a la descripción del cargo, será el mismo que el de la persona que se está jubilando. Lo que sí debe calcularse es una buena base de cotización que para el relevista sea del 65% o superior, del salario de los últimos 6 meses del jubilado. 

En aquellos cargos en los que el relevista requiera de aprender habilidades nuevas, es muy común ver que el contrato celebrado establezca una jornada laboral a tiempo completo. De este modo, el jubilado podrá entrenarlo y hacerle un seguimiento para verificar que realmente esté capacitado para ocupar su puesto llegado el momento.

Por último, la duración del contrato debe ser indefinida o, al menos, del tiempo en que se estima que el jubilado parcial completará los requisitos para jubilarse por completo. Claro está, que llegado el momento pueden ocurrir dos cosas: 

  • Que el jubilado parcial llegado su fecha de abandonar el cargo decida quedarse por un tiempo más, obligando a que el contrato de relevo sea prorrogable anualmente.
  • Si el jubilado parcial decide completar su proceso y retirarse del puesto de trabajo, la empresa está obligada a mantener el contrato de relevo por dos años más, siempre y cuando sea un contrato de relevo indefinido y de jornada completa. 

Requisitos para celebrar un contrato de relevo 

El trabajador relevista tendrá que ocupar el mismo puesto del jubilado parcial o uno similar dentro de la misma organización, siempre y cuando tenga la misma base de cotización. Sin embargo, no es obligatorio ofrecer al relevo el mismo salario del jubilado parcial, puede ser inferior pero siempre cumpliendo con lo establecido en la ley. 

Cuando un trabajador solicita el acceso a la jubilación parcial, éste tiene que acreditar que ha trabajado en la empresa durante los seis últimos años inmediatamente anteriores, así como un período de cotización mínimo de 33 años hasta la fecha. Por otra parte, en el momento de dicha solicitud, un mínimo del 70% del total de los trabajadores de la plantilla de la empresa, tiene que tener contrato de trabajo indefinido

La reducción de la jornada de trabajo del jubilado parcial deberá estar comprendida entre un mínimo del  25% y un máximo del 67%. En el supuesto de que se contrate al trabajador relevista a jornada completa con un contrato de duración indefinida, el máximo podrá llegar al 80% 

La duración del contrato del relevista tendrá que ser indefinida o  igual al tiempo que le falte al trabajador al que va a sustituir para llegar a la edad de jubilación.

Si el trabajador jubilado parcialmente fuera despedido de manera improcedente antes de cumplir la edad de jubilación y la empresa se negara a readmitirlo, ésta estará obligada a ofrecer al trabajador relevista ampliar su jornada de trabajo o de lo contrario, tendría que contratar a otro trabajador.

Aquellos contratos de relevo que se transformen en contratos indefinidos y en los cuales la jornada de trabajo sea igual o superior a la que ya tenían, tendrán derecho a una bonificación de 700 € anuales en el caso de las mujeres y 500 € para los hombres, durante un período de 3 años.

Beneficios del contrato de relevo para el trabajador y empresa

Cuando analizamos el rol que cumple un contrato de relevo en los entornos empresariales, podemos ver algunas ventajas y desventajas, que acordes a la realidad de España, pueden llegar a ser de gran impacto para el desarrollo económico. 

Últimamente las pensiones han sido un tema que está sobre la mesa, por el incremento en la esperanza de vida y los cada vez más jubilados que se encuentran en condición de cobrar. Este sistema ha dejado una grieta en las arcas del Estado, por lo que se ha extendido la edad de actividad laboral hasta los 67 años, en un intento de equilibrar la balanza. 

De este modo, se ha logrado reducir poco a poco el gasto público en jubilaciones destinadas a personas que aún están en edad de trabajar. Ésta es quizás, una de las mayores desventajas del contrato de relevo.

Pero no todo es negativo, también el contrato de relevo puede significar una oportunidad maravillosa para habilitar nuevos puestos de trabajo para los que están en edad productiva, reduciendo la lista de prestaciones públicas e incrementando la productividad empresarial. 

Es por esto que el contrato de relevo nació en un momento en que España necesitaba un nuevo impulso para la economía y el crecimiento empresarial. Es posible que en los próximos años se alcance un equilibrio en los gastos públicos, pero aún queda tiempo para ver sus efectos.